EL PILOTO Y EL PRINCIPITO

Publicado el: 10 Abril 2018
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El 6 de abril de 1943 se publicó El Principito, escrito por el aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry. Nacido en Lyon en 1900, en el seno de una familia aristocrática, perdió a su padre a los cuatro años por lo que estuvo muy apegado a su madre, quien lo marcó profundamente y con la que mantuvo correspondencia durante toda su vida. En 1926 publicó El aviador y consiguió un contrato como piloto de aviación. A partir de entonces su obra, basada exclusivamente en sus experiencias personales como piloto, se plasmaría en sus cuatro libros principales: Correo del Sur(1928), sus vuelos africanos de Toulouse a Senegal; Vuelo nocturno(1931), los vuelos sudamericanos con la compañía Aéropostale en Buenos Aires, dónde conoció a su mujer, la escritora salvadoreña Consuelo Suncín; Tierra de hombres(1939), donde revive el accidente sufrido en el desierto del Sahara; y Piloto de guerra(1942), sobre su misión como piloto de un avión de reconocimiento durante la batalla de Francia en 1940.

Saint-Exupéry  efectuó varios intentos de récords aéreos, algunos de los cuales se saldaron con graves accidentes. En el primero, competía en una carrera en la ruta París – Saigón cuando cayó, el 30 de diciembre de 1935, en el desierto del Sahara. Él y el mecánico aviador André Prévot sobrevivieron milagrosamente a la colisión, pero se quedaron rápidamente sin agua y, debido al intenso calor del desierto sufrieron alucinaciones, estando casi al borde de la muerte cuando, al cuarto día, fueron encontrados por casualidad por un beduino. En el segundo, en febrero de 1938, salió de Nueva York rumbo a Punta Arenas (Chile), realizando escala en el aeropuerto La Aurora, en Guatemala, pero al despegar se estrelló al final de la pista. Gravemente herido, pasó cinco días en coma y tuvo que someterse a varias operaciones, lo que hizo que el escritor pasara varios meses en el país, en Antigua, la ciudad de las rosas, rodeada por volcanes.

Con la caída de Francia a manos de los ejércitos nazis en 1940, marchó a Nueva York. Un día, su editor norteamericano le preguntó qué estaba dibujando y la respuesta fue: “Poca cosa, es el niño que siempre llevo en el corazón.” El editor aprovechó la ocasión y le propuso: “¿Y por qué no escribe la historia de ese niño para un libro de niños?” Así nació El Principito. La historia es sencilla, el autor afirma haber conocido seis años atrás, en el desierto del Sahara, después de haber sufrido un accidente de avión, al singular personaje que da título a la obra. Aunque se trata de un libro infantil, es un trabajo sobre la naturaleza humana. Considerado el mejor libro francés del siglo XX, ha sido traducido a más de 250 idiomas y dialectos.

En 1943, Saint-Exupéry  pidió incorporarse a las fuerzas francesas en África del Norte y retomó las misiones aéreas desde Cerdeña y Córcega. En el transcurso de una de ellas, el 31 de julio de 1944, su avión, un P-38 Lightning, desapareció en el Mediterráneo, probablemente derribado por un aviador alemán. Un cuerpo sin identificar, con uniforme de piloto francés, fue encontrado días después al este del archipiélago Frioul, al sur de Marsella, y enterrado en Carqueiranne, en septiembre del mismo año. En 1998, un pescador encontró una pulsera de plata con el nombre de Saint-Exupéry, al este de la isla de Riou, al sur de Marsella y dos años después, se encontró un P-38 Lightning estrellado en el fondo del mar, frente a las costas de Marsella, muy cerca de donde se halló el brazalete. En octubre del 2003 los restos del avión fueron recuperados confirmando, el 7 de abril del 2004, que era el de Saint-Exupéry. El misterio de la desaparición del autor de El Principito llegaba a su fin.

La Historia es nuestra y la hacen los Pueblos”                                                                                  
Jorge Alejandro Araya Moya, Profesor de Historia y Geografía

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