Más allá de lo que ocurra tras el «carrete» y lo que puedas hacer en estado de ebriedad o bajo la influencia del alcohol, esta alteración de conciencia y de los sentidos, es una forma de contaminación del campo energético muy frecuente, aunque poco conocida. Esta contaminación puede provocar la exacerbación de algunas emociones destructivas y autodestructivas, hacer aparecer pensamientos negativos y a nivel físico manifestarse molestias, dolores, cansancio. Te mostramos cómo se puede revertir esta situación y también cómo evitarla.

Es el momento del año de más celebraciones en nuestro país, y en 2018 serán cinco los días feriados en que la comida y el alcohol serán los protagonistas de nuestras Fiestas Patrias, lo que trae como consecuencia muchas veces la pérdida de conciencia y el no tener voluntad sobre nuestros actos.

Es por eso que las advertencias aumentan: Cuidados al manejar, cuidados al cruzar la calle, cuidado con las posibles intoxicaciones, son insistentemente recordados a través de los medios de comunicación y autoridades. Pero hay uno de esos cuidados que no es mencionado y es el que tiene que ver con nuestro campo energético y la forma en que se contamina al perder la conciencia producto del consumo de alcohol y drogas.

«Una manera de contaminarse energéticamente es a través del consumo de cualquier sustancia que altere nuestra percepción. Cada vez que tú tienes alterada tu percepción, porque tomaste tragos de más, algún psicotrópico, algún tipo de droga, ocurre que el campo energético que te rodea, que además tiene muchas capas, se hace permeable y durante el tiempo que dura esta alteración de la percepción, ingresan a este campo energético entidades de baja vibración que están deambulando en el ambiente. Por lo tanto, consumir una cantidad de alcohol que altere tu conciencia, facilita que entren estas entidades. Es una manera de contaminarse energéticamente muy frecuente, pero desconocida por muchos», explica Valeria Mandakovic, psicóloga y fundadora del Sistema de Sanación Alama (www.enfoquealama.com).

La terapeuta explica que el campo energético o aura es un conjunto de fuerzas electromagnéticas de densidades variables que se desprenden de los cuerpos físico, etérico, emocional, mental y espiritual. Está compuesto por muchas capas interrelacionadas, las cuales contienen información de todas nuestras vidas. El campo energético se modifica en función de nuestras emociones, pensamientos y de donde se sitúe nuestra conciencia de manera espacial y temporal.

Cuando se genera una fisura en el campo energético, las consecuencias pueden ser de dos tipos; fugas de energía y contaminación energética. La primera, hace referencia a la pérdida o escape de energía, pudiendo generar fatiga, cansancio, depresión y otras sensaciones negativas. Por otra parte, la contaminación energética implica la posibilidad de que por estas fisuras entren entidades y energías de baja vibración con efectos bastante nocivos, que varían dependiendo de qué tipo sean.

La contaminación energética tiene consecuencias en diferentes áreas. A nivel emocional, tienden a exacerbarse algunas emociones destructivas y autodestructivas y/o se hacen más frecuentes. A nivel mental, pueden aparecer, también con mayor frecuencia, pensamientos negativos, rumiaciones o «rollos mentales» y, a nivel físico, pueden aparecer molestias, dolores, cansancio, etc. Algunos síntomas van haciéndose más frecuentes o intensos y terminan por transformarse en enfermedades físicas o trastornos psicológicos o psiquiátricos. Esto implica la posibilidad de que algunos cuadros puedan mejorar bastante tras una limpieza energética.

«Todas las personas están capacitadas para hacer limpiezas energéticas. Lo difícil, es encontrar un método que realmente limpie todo tipo de energías y entidades de baja vibración, que producen lo que se denomina «contaminación energética». Lo interesante de las técnicas de limpieza energética Alama, es que son seguras de aplicar, pues al utilizar un sistema de fichas, la persona que la ejecuta, no usa su propia energía en el proceso y, por ende, no se contamina», señala la profesional.

Además, muchos otros métodos sólo incluyen la limpieza energética dentro del proceso, mientras que desde el enfoque Alama, la limpieza siempre va acompañada de un sellado del campo energético (para que no entren más entidades) y de protecciones energéticas, para disminuir la probabilidad de infección energética posterior.

Durante el mes de septiembre el Centro Alama estará realizando cursos de formación en Limpieza Energética Avanzada, los que permiten a cualquier persona aprender sobre estas técnicas y utilizarlas en su vida o ayudando a otros.

Para más información ingresa a www.enfoquealama.com y encontrarás fechas, dirección y programas de estos cursos.

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